Es lo que resalta Osvaldo Ruggero sobre su Talleres. El DT del "Rojo", en un extenso diálogo con Frecuencia Albirroja, analizó el presente del equipo; reconoció que se encuentra en una etapa de "conocimiento" y resaltó la figura de Román Gnocchi: "Román se va a ir de Talleres aplaudido", expresó. Además, le dedicó un párrafo a su relación con Liniers a dos días del enfrentamiento.
La llegada de Osvaldo Ruggero a la dirección técnica de Talleres generó altas expectativas. El posterior armado de un equipo con futbolistas de su conocimiento, y que tuvieron importantes rendimientos en el torneo anterior, hacía inferir que el inicio del presente certamen tendría otra coyuntura. Sin embargo, pese a que el conjunto se encuentra en gestación, el pasado domingo gran cantidad de hinchas “Albirrojos” despidieron al equipo con reprobaciones luego de consumada la derrota ante Midland en Timote y Manuel Castro.
La realidad demuestra que Talleres tiene cuatro unidades en la misma cantidad de partidos disputados, y que en el campo de juego se han observado imágenes desiguales con respecto al funcionamiento del “Rojo”.
En la previa de un choque especial, por lo generado en la relación con Liniers, el técnico “Tallarín” analizó en una extensa charla con Frecuencia Albirroja el rendimiento general del equipo; realzó la figura de Román Gnocchi, discutido en los últimos dos partidos; y expresó las sensaciones de volver a pisar el estadio de Villegas.
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- - FA: ¿Qué análisis haces de la derrota contra Midland?
Fue un partido en el que nos encontramos en desventaja en los primeros minutos. Creo que a pesar de no habernos encontrado en desventaja, el trámite hubiese sido el mismo, con un equipo que se defendió bien y amontonó mucha gente atrás. Nosotros no supimos resolver eso y nos faltó agresividad en el área rival, de hecho a pesar de que dominamos el trámite y el juego, hemos creado pocas situaciones de gol.
- FA: ¿Cuál es la mayor preocupación que te genera el equipo?
Lo que me preocupa es tratar de comenzar a resolver estas situaciones que nos plantean algunos equipos, de defenderse con mucha gente. Para resolver eso se necesita llegar con más convicción y agresividad al área, mejorar la ejecución de los centros…porque el equipo va bien por afuera pero termina mal la jugada, y eso se logra con trabajo. Con el correr de los partidos se irá logrando.
- FA: Talleres mostró diferentes caras en estos cuatro partidos del torneo…¿A qué se debe esa disparidad?
En principio porque es un equipo en formación. A pesar de contar con seis jugadores que los tuve durante dos años, lograr que se inserten y que el grupo tenga un funcionamiento adecuado lleva diez fechas. Cuando el equipo vaya ensayando habrá una menor brecha entre un partido malo y uno bueno.
Igualmente hay que rescatar algo positivo del domingo (ante Midland). Es un equipo con personalidad y temple, no se desordenó nunca y trató siempre de ir por abajo, por afuera, o por alguna pared, nunca tiró pelotazos frontales; y a veces es difícil no entrar en la desesperación cuando el público te exige, te empuja, te silba…
- FA: ¿Tuviste que trabajar en el aspecto anímico por la despedida del equipo?
Uno de los más criticados fue Román Gnocchi…Román se va a ir de Talleres aplaudido. Sé lo que es como jugador y la personalidad que tiene. Román me hace acordar mucho a Omar Larrosa: que era muy parecido y fue insultado por todas las hinchadas a donde fue, por las rivales y la propia, y tres veces más fuerte. Y Larrosa firmó 17 contratos profesionales, fue campeón en todos los clubes donde jugó: en Huracán, en Independiente…fue ¡campeón del mundo! No hubo una hinchada que no lo insultara, pero ningún técnico lo sacó.
Lo que tiene que saber el grupo es que se van a caer y van a tener que levantarse. Por nuestra propuesta, los defensores tienen que saber que jugarán adelantados con 30 metros por recorrer; el arquero tendrá que ser de equipo grande para intervenir cuando llegue el rival; y los delanteros tendrán que estar acertados cuando tengan las chances claras, porque los equipos nos van a plantear partidos como Midland, que estuvo bien en las pelotas paradas y se defendió muy bien.
- FA: Gnocchi no cumple el rol específico del enganche…¿De qué juega, cómo lo definís en el equipo?
Es un volante, no es enganche Román. Es un volante que debe tener llegada al área rival y llegada al área propia. Es un jugador que muchas veces se lo ve colaborando en defensa y hoy todavía, no tanto se lo ha visto con llegada al arco. Quizás sea por la falta de fútbol que arrastra, viene de una lesión importante, estuvo seis meses sin jugar y por ahí le falta ritmo de fútbol. Pero es un jugador de toda la cancha, le falta esa llegada al área.
Es un jugador muy importante porque a pesar de que en algunos pasajes del partido no le salieron las cosas bien, él tuvo la personalidad de seguir mostrándose y pidiendo la pelota. El equipo descansa en eso.
No será un encuentro más el del viernes ante Liniers. Ruggero vivió momentos exitosos con el conjunto de Villegas, tras lograr el ascenso a la Primera C, y más tarde mantener al equipo en la nueva divisional puntero, con demostraciones de fútbol sorprendentes, hasta el instante de su renuncia. Con cigarrillo en mano, el entrenador continuó con las reflexiones acerca de su elenco y le dedicó un espacio a la entidad “Celeste”.
- FA: ¿Por qué le cuesta al equipo plasmar tu idea en el campo?
El hecho de cambiar de club influye en la adaptación del jugador. Tenemos que entender que Talleres tiene otras exigencias y estamos preparados para cumplir con ellas, pero evidentemente necesitamos unos partidos más. Nos falta llegar con más agresividad. Los volantes tienen que llegar más al área rival y cerrar bien las jugadas.
- FA: Si tuvieras que ponerle un puntaje al equipo, ¿En qué nivel está?
Es difícil hablar de puntaje (se incomoda). Porque a veces en la derrota es difícil analizar los partidos y nosotros más allá del resultado debemos analizar el rendimiento. El grupo tiene diferentes etapas: está la de formación (que ya la hemos pasado), y estamos en una segunda etapa que es la de conocimiento y conflictos. Hasta que luego llega la etapa del rendimiento, después la de máximo rendimiento y finalmente la disolución.
Nosotros estamos en la segunda etapa, de conocimiento y conflictos, que significa que cada uno está encontrando su rol dentro del grupo; no significa problemas, es una cosa natural. Esto puede durar un mes más, hasta que ya logra su funcionamiento tanto futbolístico como social. Hoy el equipo está tratando de defender su idea, y lo importante es que durante la adversidad sigue haciéndolo aunque las cosas no salgan.
- FA: ¿Lo que hay que tener es paciencia?
Lo que hay que tener son claras las ideas. Quizás nosotros con el correr de los partidos cambiemos el dibujo, que no es lo mismo que cambiar una idea. Lo que no debemos hacer es cambiar esa idea. Con respecto a la paciencia, al hincha no se le puede pedir paciencia. Lo que quiere es que el equipo gane. Estamos quizás pagando consecuencias de dos años en la “C”, éste es el tercer año, no somos responsables de eso pero sabemos que la sensación de frustración que tiene la gente de Talleres es importante, pero no podemos dejarnos llevar por la desesperación de la gente sino que tenemos que seguir trabajando nuestras ideas.
El problema es que la gente de Talleres cuando recuerda partidos, se le vienen Morón, Platense…y hoy, sin menospreciar, se encuentran con que el viernes tenemos que ir a la cancha de Liniers. Y para la gente y para mí, es un dolor de huevo ir a jugar con Liniers, porque la gente vio a Talleres con equipos que hoy están en Primera División; lo entendemos. Pero para plasmar una idea tenemos que abstraernos de ello. Nosotros siempre elegimos el camino más largo, pero es el más seguro.
Este equipo va a estar peleando en torneo y si no tiene esa suerte estará peleando el reducido y quizás una promoción…el camino es largo.
- FA: ¿Qué sensaciones te produce volver a Liniers?
Lo que más me fastidia es que el partido será en una cancha muy chica, en mal estado, en la que Talleres no va a poder desarrollar el juego que estamos preparando. Vamos a tener que ir a jugar a otra cosa. Si queremos pelear algo el equipo tiene que estar preparado para jugar a otra cosa.
Será un partido en el que va a haber más segunda pelota, más rebotes y juego por arriba. Con respecto al Club Liniers, estoy muy dolido porque nunca hemos sido reconocidos en el entorno de su gente. Liniers no es un equipo de mucha convocatoria, son allegados y nada más. Por ahí sería un partido especial volver al Norman Lee (con Berazategui) en donde sí terminamos siendo reconocidos y apreciados. En Liniers hemos sido muy maltratados ahí, no sólo nosotros como cuerpo técnico sino también los jugadores que vinieron. Ni nosotros mismos nos dimos cuenta de lo que hicimos en Liniers. Encontramos un equipo deambulando por la mitad de tabla, logramos un ascenso justo en una promoción prácticamente imposible –hubo sólo dos equipos que ganaron una promoción para la “C”, y estuvimos en las dos- y ese equipo fue puntero en la C, defendió ideales y fue un grupo noble. Y terminamos por la puerta de atrás, sin reconocimiento, fustigados y vilipendiados. Sólo nos produce fastidio volver. Si pudiéramos evitar ir lo haríamos.
- FA: ¿Están preparados para lo que se van a exponer?
¿Y a qué nos vamos a exponer? Dirigimos a Berazategui y en el estadio Único de La Plata metimos 7000 personas en una final; después dirigimos CADU en el clásico y estaba todo Zárate en la cancha; el domingo pasado había 2000 personas en la cancha y nos fuimos silbados e insultados por 2000 personas…Acá estamos trabajando y manteniendo nuestra idea, ¿El viernes cuántas personas nos pueden insultar…14, 15?, ¿Crees que eso nos puede producir presión? Hemos pasado por situaciones peores. Siempre es lindo que reconozcan el trabajo y el domingo nos fuimos fustigados. Eso nos genera más y nos hace estar más en deuda con la gente de Talleres.









